Andrès Riveiro’s Weblog


Sobre la fragante pradera de la isla en la que habitaba aquella que oculta.

Una vez mas volvemos al largo viaje, al eterno viaje del hombre que regresa a su casa después de la dura batalla , volvemos al héroe de prodigioso ingenio, un héroe protegido por los sabios ojos de la lechuza, aquella diosa que puede ver en la oscuridad, un héroe muy humano . Volvemos al héroe cuya epopeya quizás fue cantada en las primeras ocasiones por aquellos rapsodas que habían perdido la vista ,en el fabuloso palacio de mas de mil estancias creado por el no menos fabuloso rey Minos. Arthur Evans creyó firmemente en su búsqueda inspirándose en los cantares de ciego de la edad del bronce mediterráneo, transmitidos agrafamente generación tras generación , siglo tras siglo, escritos posteriormente en mármoles, pieles de cordero, papel y hoy en soporte digital. Copiados en monasterios medievales en “scriptorium”, por monjes copistas que ni siquiera sabían leer escribir y gracias a los cuales llego a nuestros ojos lectores, hoy en día.
Nuestra compañera e invitada de hoy, aparece situada y referenciada evidentemente en el relato sobre las andanzas y luchas de Odiseo. Arthur Evans afirmo que el laberinto del Minotauro era el propio palacio de Minos el fantástico rey cretense, el misterioso palacio de los escudos en forma de ocho. A los pies de tan policromada construcción evidentemente crecía nuestra invitada de hoy, evidentemente muchas de sus majestuosas ánforas la contuvieron en sus suculentos y apetitosos caldos, con lo cual también formo parte de los majestuosos tesoros de Minos así como de su prodigioso y anticipado pueblo.
Pero la homérica referencia se produce en otra isla, en una mágica ínsula llamada Ogigia cuya situación es incierta como la mayoría de los paisajes homéricos, una isla cuyas praderas se encontraban tapizadas por bellos lirios y mi anfitrionada hierba fragante de hoy. Una isla gobernada por la hija de el titán Atlas. Una ninfa de carácter efidrídiaico, es decir una ninfa de cabellos azules, proveniente de las aguas, la cual habitaba en una gruta, dicha ninfa o espíritu de las aguas fue definida por los rapsodas ciegos como “la que oculta”. Dicha ninfa presta hoy en día su nombre a tropicales ritmos gestados en islas caribeñas. Pero su gentilicio también presto el nombre a la embarcación con base monaguesca, que comando uno de los mas ilustres marinos de origen galo, marino al cual también podemos considerar padre de arqueología submarina; el comandante Jean Jacques Costeau cuyo navío es el famoso “Calypso”, nave surco invicta todos los mares y a la cual desde aquí muestro mi mas profunda reverencia.
Calypso la ninfa acuática, yacio durante siete largos años en concupiscencia con el humano y tan carnal Odiseo, los poemas nos la describen como poseedora de una belleza sin igual, pero nuestro humano y promiscuo héroe, había perdido sus naves y no podía regresar a su Itaca natal, ya que carecía de medios puesto que había llegado a la isla Ogigia tras un naufragio orquestado por su enemigo el pérfido Poseidón rey del tenebroso ponto, al cual Odiseo escupió en sus bruces. Zeus se apiado de Odiseo enviando su mensajero Hermes, el cual ordeno a Calypso que le proporcionase los medios con los cuales salir de aquella isla , orden que Calypso sumisamente acato. Las praderas de Ogigia estaban tapizadas de lirios y de nuestra fragante invitada de hoy cuyo nombre veraz es Petrosilinum sativum.
El Petrosilinum sativum es una herbácea aromática, de origen claramente europeo , perteneciente a la gran familia de las umbelíferas, cuyas semillas germinan con gran facilidad en suelos humíferos y su ciclo de vida es de dos años. Fácilmente adaptable a todo tipo de suelos y climas. Es rico en vitaminas A, B y C, así como en hierro calcio y potasio . Los druidas lo empleamos para tratar anemias, conciliar el sueño, regular menstruaciones, así como digestivo y diurético. Poderoso afrodisíaco para las ovejas, cabras y humanos. Sin embargo no abuséis de el y ya sabéis si queréis perejil todo el año en el hemisferio norte plantadlo en Mayo. Plinio lo definió como el rey de todas las salsas. El de la foto es el cultivar “Paramount”. Tras esto dedico este post escrito en algún lugar oculto de el golfo magnifico de los Artabros, a todos los descendientes de los celtas que estáis fuera de estas verdes tierras y bravos mares que añoráis.
Post Data: Cuanto mas leo los poemas homéricos mas estoy convencido de que Odiseo era gallego y de que los griegos nos copiaron la milonga. El sentimiento de Odiseo es pura Morriña, aparte de su ingenio audaz . SAUDADE.perejil 001

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3 comentarios so far
Deja un comentario

querido andrés:
Puesto que lo dedicas a los celtas exiliados, me lo apropio.
Y te lo agradezco.
Extraño las piedras de Galicia, el granito.Las Fuentes, los muíños.Los helechos, el aroma de los piñeiros y mira que trabajo en un hospital que se llama así.Piñero, porque un gallego panadero, Parmenio Piñero, donó la tierra si y solo si se dedicaba a ser un hospital público.
Estos gallegos, que astucia.
Por ese gallego y la claúsula que puso a principios del siglo XX, el hospital no pudo ser transformado en Shopping.
Hermosa entrada que hace soñar.
Besos

Comentario por berenice

Exacto berenice, me acuerdo del asunto de shopping, en fin, menos mal que la astucia galega estuvo presente e imaginó lo inimaginable, que alguien quisiera convertir un hospital en shopping.

Comentario por Miguel Angel Gómez Pombo

pa min que lle cheiraba a raposo

Comentario por andresriveiro




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