Andrès Riveiro’s Weblog


Con cinco días de retraso.

Los minutos se alargan en la luz, el viejo solsticio ya ha acaecido, estos días mi tabardo y gorra de paño me han resguardado de los frecuentes y ventosos aguaceros, que han acompañado mis paseos entre los tres castillos que antaño protegieron la ciudad, de corsarios mal paridos por la hija de Ana Bolena, aquella que perdió la cabeza tras los acantilados de la Albión, que comenzó entonces a perfilarse pérfida, han sido paseos en los que el mar atraía y distraía mi ser, paseos en los que mentalmente ubico alguno de los muchos pecios que eternamente yacen en el fondo de la bah del paraíso perdido de los Artabros. Son pecios y tesoros hundidos desde la noche de los tiempos, en mis paseos por los muelles todo es olor a mar y a pescado. Ese es el verdadero tesoro de los Artabros, el mar. Son paseos en los que las gaviotas carroñeras intentan sobrevivir con los restos de pescado, son paseos en los que salto sobre charcos salobres , en los que esquivo la repugnante grasa de las grúas, son paseos en los que mis ojos se atemorizan al ver los barcos aproar su salida hacia la alta mar, son paseos en los que hago recuento de que todos los mios estén firmes en tierra. Contemplo estupefacto y con asombro la valentía de los pilotos, que empuñan fuertemente los timones, mientras que las olas rompen en la proa , golpeando la cubierta, sobrepasando el puente y dejando las quillas al aire en estremecedoras décimas de segundo, es una imagen en la mis ojos también ven como la piedra Marola se hunde y emerge infinita mente despidiendo a los barcos que salen del buen puerto, con miles de lágrimas rotas en forma de la mas hirviente espuma de mar. Son caminares entre múltiples e innumerables oficios que pueblan los muelles, marineros , rederos, carpinteros, buzos, exportadores, chaboleros, prácticos, estibadores, aguadores,patrones,engrasadores, rescatadores, amarradores, empacadoras, subastadores, aduaneros, electricistas, contramaestres, avitualladores, mecánicos ,armadores,cordeleros y un largo sin fin que llenaría innumerables hojas digitales de la bitácora. Son paseos de sonrisas , de bromas de saludos, de abrazos. Son paseos donde mi gorra permanece calada y los cuellos de mi tabardo alzados mientras la mayor parte del tiempo me resguardo en los voladizos que salen de los almacenes donde los frutos del mar rebosaran vida, pura vida. Mis ojos ya solo vislumbran las luces de los faros que iluminan la silueta de las parejas de arrastreros que se avituallan para batirse con las encrespadas olas de mares mas al norte, mas gélidos e igual de bravos, son las parejas que cruzaran el Gran Sol , los hombres que vayan en en esos barcos han de ser recios y templados , surcaran los mismos mares y divisaran las mismas costas que aquellos vikingos, que encontraron su tumba en estas las aguas de nuestra bahía, iluminada por la intermitente señal marítima mas antigua de este globo terráqueo, en el cual cohabitamos los humanos. Veo también parejas de arrastreros que pronto zarparan a gélidas aguas en busca del ansiado bacalao, aquel hermano del que hoy me acompañe a la cena de Nochevieja, con la invitada de mi post de hoy. Sera una fría y dura travesía, continuamente saltando entre olas de varios metros , cubriendo el puente y yendo de proa a popa en gélido batir infernal, un muy duro oficio el de pescar y siempre mal pagado. Los marineros gallegos llevan miles de años adentrandose al mar en la búsqueda de tan preciado majar, que se conserva en el método mas antiguo de conservación de los alimentos: la salazón. Galicia atestigua con numerosos vestigios arqueologicos desde tiempos inmemorables el ser un pueblo pionero en el desarrollo de la industria de conservación de los alimentos, sector que aun hoy en día es una parte primordial de nuestra economía. Ya en la edad Media barcos gallegos se aventuraban a Irlanda y Escocia , unos derechos pesqueros perdidos tras el tratado de Utrech de 1713 y que no se recuperarian hasta la segunda década del siglo XX, donde una vez mas demostrarían nuestros marineros con su pericia y tenacidad , así como nuestra condición de potencia pesquera a nivel mundial, siempre bregando en los mas duros mares. Esta noche ultima del año ceno una vez mas el tradicional plato de coliflor con bacalao . Con lo cual la invitada al blog sera la conocida vulgarmente como coliflor, aunque en algunas mesas preferimos denominarla por su nombre de pila: Brassica oleracea L. var. Botrytis. Una planta esta que paso de la botica al mantel, ya que en principio fue mas utilizada como medicamento que como alimento. Es una planta cuyo origen lo podríamos situar en el mediterraneo oriental, siendo el Imperio Romano quien lo extendió como alimento por la cuenca mediterranea. A mi esta cosecha me ha quedado un poco chica debido a mi impedimento no he podido cuidarla adecuadamente . Pláceme dedicar este post colgado con cinco días de retraso a un cánido degustador de Bacalao cuyo nombre es Zingara.

Anuncios

1 comentario so far
Deja un comentario

y feliz 2010 a todosssssssssssssssssssss.

Comentario por andresriveiro




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: