Andrès Riveiro’s Weblog


Flores y tumbas sobre la dorada mar dulce.

Cuarenta años antes de el tropiezo del mercenario Cristobal Colón con un nuevo continente al que en siglos venideros se llamaría América, en la primavera de 1452 una dama y su séquito apuraban el paso para abandonar el entonces convulso reino de Navarra con rumbo al mas pacifico reino de Aragón . Aquella dama en avanzado estado de gestación, se había encaprichado en parir en tierra Aragonesa, hizose pues acompañar de los mas aguerridos y temerarios caballeros de la época, mas de uno de aquellos feroces escoltas ya habría hendido al medio y desmembrado a mas de un hombre en singular combate. Con tan sanguinaria escolta la dama apuro las caballerizas hasta el fronterizo caserón atalaya de Sada , situado en la aragonesa Sierra de la Peña. El nombre de aquella dama era Doña Juana Enriquéz, la cual apenas aposento sus reales nalgas en territorio aragonés pusose a realizar su parturienta labor. De aquel parto vino al mundo un orondo retoño al cual en la bautismal pila se le impuso el nombre de Fernando. En el devenir de los años aquel niño se convertiría en uno de los hombres que mas ha influido en la historia de la humanidad, convirtiéndose en un rey astuto valiente y fornicador que reinaría con el nombre de Fernando II de Aragón y consorte de la corona de Castilla , aunque seria mas conocido como Fernando “El católico”. Viudo ya de su primera mujer Isabel reina de Castilla y casado ya con Germanía de Foix sobrina del rey de Francia , en Noviembre de 1514 determina que el lebrijano Juan Diaz de Solís parta hacia las nuevas tierras en busca de un paso marítimo hacia las islas Molucas , fabulosas islas de las valiosas especias cuyo peso valía mas que áureo metal.
Los preparativos de dicha expedición serian realizados en secreto en la onubense localidad de Lepe, para no despertar las iras de la monarquía portuguesa las embarcaciones que habrían de tomar parte en la expedición “botánica” , serian tres carabelas de escaso calado y una escueta tripulación de 60 hombres, una vez avituallados y pertrechados los navíos , zarparían del puerto de La Bonanza sito en las gaditanas costas de la localidad de Sanlúcar de Barrameda, partieron en la marea alta rumbo al sur acompañados de buen viento de poniente que predomina en la Bahía de Cadiz. Antes de salir a cumplir con la encomienda real , recibirían los obligados sacramentos católicos de la confesión y comunión, lo cual ya auguraba sobriamente la dificultad de tal viaje. Despidiéndose de las costas gaditanas el 8 de Octubre de 1515. Hacen escala en la isla de Tenerife, de donde marcan derrota hacia las costas brasileñas, siguen la cuaderna del Sur y en un caluroso Febrero, sudorosos , hastiados, famélicos; aquellos hombres hayan un enorme y arenoso estuario, es tan ancha la desembocadura del río que los experimentados marinos creen haber descubierto un mar de agua dulce y por lo tanto así deciden cristianizar a tal paraje , denominándola en su cuaderno de bitácora como “La mar dulce”. Pero aquellos hombres de dulces tenían poco, eran ambiciosos mercenarios al servicio de un ambicioso rey, un rey que se hizo respetar con la siniestra figura del Santo Oficio Inquisitorial en cuyas hediondas hogueras se deshizo de mas de un amigo y enemigo. Un rey que inicio su dinastía siendo consorte y alcanza su corona tras el fatídico asesinato de su hermano, algo muy habitual en las longevas dinastías de las monarquías europeas. El propio piloto mayor que comandaba la expedición , Juan Diaz de Solís era un veterano mercenario marítimo, cuyos huesos habían sido enviados a mazmorras en diversas ocasiones, había doblado el cabo de Buena Esperanza , conociendo las costas africanas y asiáticas. Antes de estar al servicio de la corona castellano – aragonesa, había servido a franceses y portugueses los cuales habían puesto precio a su duro cuero. Esos hombres portaban las mas eficaces armas de guerra de la época, amen de los inestimables caballos y bravos perros cimarrones protagonistas indispensables en sus gestas, el acero de sus armas era el mas duro salido de las armerías de Toledo así como sus cotas de malla, corazas y cascos. Solis navega pegado a la costa oriental del magnifico estuario de el hoy conocido como Río de la Plata, cuando fallece el pañolero , en ese momento el ojo a avizor de la torreta del vigía canta una isla. Resueltos a dar cristiana sepultura al pañolero en dicha isla proceden a su enterramiento y dicha isla desde entonces es conocida tal porción de tierra firme con el nombre de ese tripulante: “Isla de Martín García”. Solís una vez finalizadas las exequias fúnebres, sondea los fondos, desconfiá de los calados, las sondas indican calados bajos , fangos arenosos, temeroso de enquillar avanza mas al norte y vuelve a virar hacia la banda oriental esta vez solo con la carabela de menor calado comandando una fatídica expedición. Las otras dos embarcaciones fondean el ancla en el recién inaugurado cementerio al objeto de pertrechar las naves. Solis toma tierra firme, así como toma posesión de la misma en el nombre de su ambicioso patrón. Tras ello haya la muerte, emboscado por la población autóctona, falleciendo en el ataque el y ocho de sus hombres, salvándose del ataque el niño grumete Francisco del Puerto el cual vivió con la población autóctona hasta su rescate años después por Sebastian Gaboto, pero esa historia la imaginare quizás otro día. Hoy solo me queda imaginar que sobre esas primeras sepulturas de aquellos ambiciosos marinos nace mi invitada al post de hoy. Hoy os presento a la Lantana montevidensis una verbenaceae , que crece a lo largo de todos los ríos que dan lugar a la mar dulce y actualmente son las repúblicas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Post dedicado a una cuarta personalidad algorítmica, asi como a los que viven en esas costas fluviales y les gustan las flores. Desconozco otra utilidad de la planta que no sea la de alegrar mi pupila en mi jardín.flores 001

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Los pueblos del mar y la Batavia imposible.

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Los marineros de mi tierra, son una de una especie única, son como todos los pueblos de mar,adoradores de las diversas formas de Afrodita, pulcros devotos de los cultos dionisíacos, aguerridos secuaces de Ares, de una fortaleza superior a la de Heracles, aunque tienen una curiosa virtud equivalente a la un pueblo que vive en grutas al borde de acantilados en el corazón de África. Esa virtud es la de recocer un rostro o una silueta a kilómetros de distancia en el desértico mar. El pueblo que habita en África , tiene esa  singular virtud en sus áridas tierras y son los miembros de la etnia Dogón, mas concretamente entre Mali y Burkina-Fasso viven en las orillas del hoy altamente contaminado rió Níger, y se consideran así mismo el pueblo de los hombres de verdad. Los marineros de la Costa da Morte son un pueblo de hombres de verdad, capaces de mil tropelias en tierra, responsables hasta el infinito en el tenebroso ponto, donde saben que se juegan la vida de ellos y de los que los esperamos en tierra. Saben desde niños que un cabo mal afianzado es la muerte, por eso de sus manos salen los mas hermosos y resistentes ases de guiá, que los atan en el imperecedero cáñamo engrasado a la tierra que los vio nacer. En el mar son capaces de escupirle a los ojos al mismísimo Eolo y de mearle en las barbas al mismo Poseidón. Esas características hacen que sean desde hace siglos los mas solicitados marineros en intrépidas travesías. Hombres de verdad que hicieron posible que en el año 1789 partiese del puerto de Cadiz , la mas fabulosa expedición científica de todos los tiempos, organizada en el reino de España , estoy hablando de la expedición comandada por Don Alejandro Malaspina, el mas ilustre prisionero que habito el castillo de San Antón en la ciudad de La Coruña. Un año antes de la salida de Don Alejandro Malaspina , moría en unas condiciones lamentables y prematuramente,con solo cuarenta años de edad, en las turbulentas aguas del océano Indico, en la entonces colonia Holandesa de la isla Mauricio otro intrépido expedicionario de origen sevillano Don Francisco Noroña. Noroña fue un naturalista y botánico ágil con el dibujo, de conocimientos enciclopédicos, aunque nulamente reconocido en España, quizás por que sus dibujos y obras originales han acabado,  en la biblioteca del mas que fascinante Museo de Historia Natural de Paris. Quizás por que su enemistad personal con José Basco y Vargas , gobernador general de Manila  en 1784, hizo que escapase de sus iras. Quizás por que acabo sus días al servicio de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales , compañía con dos sedes una en Amsterdam y otra en la entonces Batavia. Don Francisco Noroña nos lego una xiloteca o colección de maderas útiles para la industria , la navegación y la construcción. Un método para la criá de los gusanos de seda, donde expone claramente las dos especies de genero Morus. diferenciando también las especies de gusanos, también a el debemos una flora descriptiva de las islas Filipinas donde describe mas de 300 géneros,y descubre 30 géneros nuevos hasta entonces desconocidos por la botánica hasta entonces. A su vez fue director del Museo de la Sociedad de las Artes y las Ciencias de Batavia durante un año siendo el primer español  en explorar montañas de Priangan , iniciando así una brecha casi terminada dos siglos después por el  botánico holandés Van den Brink. A continuación inicio otro viaje con rumbo a Madagascar donde describiría mas de 100 géneros nuevos para la botánica, visita la isla de Reunión , Ceylan y Mauricio. Donde finalmente fallece victima al parecer de unas fiebres palúdicas. A Don Francisco Noroña debemos el primer tratado en español del cultivo de árbol de la Canela, Cinnamon.spp. El árbol de la canela es conocido desde muy antiguo, no en vano fue empleada en las momificaciones de los ritos religiosos del antiguo Egipto, debido a su alto contenido en Fenol, lo que retrasa la putrefacción de la carne, los antiguos griegos como aromatizador en vinos y guisos, Galeno lo utiliza para las ventosidades y como afrodisíaco. En el siglo XIX, se  falsifico mucha canela de Ceylan , que es la de mayor contenido de esencias y por ende la de mayor calidad, la Cinnamon verum o canela de Ceylan , era frecuentemente falsificada en su presentación en polvo por la Cinnamon cassia o Canela china ya conocida por Herodoto;  como muy bien se nos recuerda en esa joya bibliográfica que es el “Diccionario de las alteraciones y falsificaciones de las sustancias”, escrito en 1854 por el farmacéutico y jardinero francofono M.A. Chevallier.  La canela que hayo Noroña en la antigua Batavia , hoy Yakarta es una Cinnamon cassia . Sigue siendo empleada hoy día , no solo en la industria agroalimentaria, se dice que es uno de los componentes secretos de la Coca Cola. Empleada en perfumería y farmacología . La rama de la foto es un Cinnamon vera. Post dedicado a Mari la Astur, que es la canela de nuestros amaneceres, de paso a ver si me pasas unas fabes.codias-002