Andrès Riveiro’s Weblog


Muerte al cerdo.

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Me siento muy orgulloso de ser descendiente de los Keltoi o Saefes, adoradores de la serpiente que muere matando, si hay algo que nos caracteriza a los pueblos celtas es nuestro amor infinito a nuestra tierra y nuestras posesiones, nuestra Diosa madre es Eirín cuyo significado es literalmente la Tierra próximamente cuando Esbats diosa celta de la luna llena baje su manto , participare en un ritual milenario , sacrificare un cerdo de una certera puñalada en el corazón, con cuchillo forjado por las manos los hijos de Goibniu Dios de los forjadores del hierro cortare su cuello,su sangre caliente se derramara sobre mis manos,entonces leeré el futuro de los míos, lo abriré a la mitad, arrancare sus humeantes entrañas palpitantes y las arrojare a un caldero junto con su sangre, sus despojos serán alimento de mis perros fieles y su nobles carnes alimento de los míos. No me congratulare con el sacrificio, seré un verdugo justo y rápido soy hijo de Druidas no un sádico asesino. Aun hoy en día los descendientes de aquellos a quien los griegos denominaron Keltoi seguimos siendo los mas apreciados soldados y marineros que habitan en Eirín, debido a nuestra lealtad y tenacidad. Los mismísimos romanos nunca pudieron conquistarnos continuamente durante siglos cortamos las cabezas de sus cónsules segundones y fofos legionarios . Siento que mi corazón vibra de emoción cuando Estrabón nos clasifico como auténticos salvajes debido a nuestra costumbre de luchar desnudos y espada en mano únicamente vestidos con nuestros torques al cuello indicativos de nuestros clanes y clavar las cabezas de nuestros enemigos sobre estacas. Herodoto nos clasifico como cortadores de cabezas y dijo que en las cabezas de nuestros enemigos bebíamos su sangre mezclada con cerveza caliente al calor de nuestros fuegos. Julio Cesar temeroso de sus falsos Dioses robados a los griegos clasifico a mis hermanos como “Belli Galli” , los extraños guerreros, cierto es que mato a nuestros caudillos y en nuestros territorios nunca existió la paz. Aun hoy en día los gallegos seguimos matando por nuestras tierras y posesiones en ríos de sangre que riegan nuestros campos en un salvaje y extraño rito, cierto es que Galicia es nuestra cuna y nuestra sepultura. Y que nuestra orografia eternamente brumosa, húmeda, abrupta nos ayuda a mantener nuestra identidad milenaria, así como nuestra vegetación mágica. Aun en nuestros tiempos cuando el verano llega a su fin segando los campos bendecidos por Ainé cortamos con nuestras guadañas las cabezas de las serpientes que habitan nuestros eternamente verdes prados, separando sus cuerpos para ser preparados en nuestros potes mágicos con manteca de cerdo ajo y sal gruesa , el sabor de las serpientes es delicioso recordando al de las anguilas en ese ritual solo participamos los hombres adultos o guerreros de nuestro clan.

Entre esa vegetación mágica aunque foránea a nuestros pagos habita la invitada a nuestro post de hoy fiel aliada frente los que mancillaron los sagrados campos de Ainé. Su nombre en latín significa claramente el aceite de los Nerios, la ingestión provoca una muerte casi instantánea. Aunque su nombre indique su pertenencia al clan de los Nerios miembros de la tribu de los Artabros habitantes de lo que hoy conocéis,como Costa da morte, sepultura del sol invicto y fin de la tierra, clan al cual pertenezco. Nuestra invitada del post de hoy se llama Nerium oleander , y es apreciada por sus bellas flores que adornan nuestros parques y jardines. Fácilmente reproducible por esquejes le gustan los terrenos drenados y soleados, pertenece a la familia de las Apocynaceae, quiero creer que esta bella flor fue introducida por comerciantes griegos y fenicios que respetaron la tierra de los buenos y generosos. Consagro el post de hoy a mi adorada Ainé Diosa celta de la fertilidad, los campos cultivados, la belleza y la pasión. Bienvenido seas mes de Rowan segundo del almanaque celta los celtas tenemos trece meses nuestro calendario es lunar es un calendario de agricultores, con tus mascaras y disfraces. Celebremos pues la llegada de carne que llenara nuestras despensas y reconfortara nuestros espíritus. Y disfrutemos de una fiesta milenaria en paz y sin rencores que amarguen nuestra felicidad. Invito a los extranjeros a cruzar el rió del olvido y a que descubran la identidad mágica de los adoradores de serpientes. Y acordaros siempre de que como muy bien decían mis parientes lejanos Asterix y Obelix : Que la maldición de Tutatis Dios nocturno de la unidad de las tribus haga que el cielo caiga sobre vuestras cabezas a quienes hayáis mancillado el honor de Ainé. Este post lo firma un discípulo burlón del Druida  Panoramix. Un abrazo muy fuerte para los descendientes de los Celtas que habitan el otro lado del Océano.papaya-006



Nobleza obliga.
9 septiembre 2008, 22:32
Filed under: horticultura | Etiquetas: , , , , , , ,

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En el siglo I antes de Cristo, el mas celebre geografo griego de la antigüedad Estrabón, nos considero poco menos que salvajes por fabricar pan con sus frutos, en su tercer libro. Cierto es que aunque el griego fue un gran viajero nunca visito Galicia y recogió sus datos de Polibio el cual hablaba de relatos de viajeros que nos habían visitado. El roble asociado al Dios celta Dagda marcaba el inicio de el año celta que coincidía con el solsticio de verano, se le consideraba como un intercesor entre lo humano y lo divino por los druidas, sus raíces firmemente ancladas en la tierra, hábitat de los humanos y sus ramas crecían hacia el cielo, morada de los Dioses. En sus ramas se desarrolla el muérdago quinta esencia de la alquimia de los druidas, simboliza el poder. De su madera cuasi eterna hemos fabricado las mas nobles cunas y sepulturas, los mas sofisticados muebles, las mas recias casas, puentes eternos, barcos con los que hemos circunnavegado este hermoso planeta, envejecido los mas espirituosos licores, tallado las mas bellas esculturas, cocinado las mas deliciosas viandas y calentado nuestros trémulos cuerpos. Su nombre verdadero es Quercus robur y los gallegos descendientes de aquellos mágicos celtas lo conocemos como carballo, las fotos que os adjunto están tomadas en ese mágico campo de estrellas que alberga la tumba de Prisciliano. Dedico este post a mi tío Manuel Nión Garda nacido frente a un “ara solis” que ya hace unos años es ciudadano del Río de la Plata y a todos los gallegos en la Diaspora. Que la nobleza siga guiando vuestros pasos y Dagda os proteja.